EL OTRO LADO DE LA PERSONALIDAD
Von Franz (1964) destacaba la importancia de no negar la existencia de los aspectos reprimidos, ya que éstos pueden crecer y, en algún momento, tomar vida propia como si se tratara de otro ser dentro del individuo. En palabras simples, estos aspectos pueden manifestarse de maneras que no podemos controlar si los ignoramos o reprimimos.
Cuando un amigo nos señala un defecto, a menudo reaccionamos defensivamente, argumentando que no tiene la autoridad moral para hacerlo. Sin embargo, cuando nuestros propios sueños nos reprochan esos defectos, es mucho más difícil negarlos. Nuestros sueños son una vía directa al inconsciente, revelando verdades que evitamos en nuestra vida consciente. Este fenómeno resalta la necesidad de confrontar y trabajar con esos aspectos reprimidos para lograr un mayor equilibrio y autocomprensión. Es una invitación a la introspección y a la aceptación de todos nuestros componentes, por incómodos que sean.